sábado, 30 de marzo de 2013

2013, el año de los cambios

Ya han pasado casi 3 meses desde que empezó el 2013. No se ustedes pero el mio ha sido bastante intenso y lleno de sorpresas buena y malas.

Este año cumpliré en Octubre 3 años de mi diagnostico y también este es el año en el que por fin he comenzado mi reconstrucción. Decidí dejar el trabajo en el que estaba para poder dedicarme 100% a mi y mi recuperación, aparte de que el proceso es algo largo y quise vivirlo tranquila, sin estres extra que implica transportarse a una oficina y demás. Eso no quiere decir que ando de "nini" floja, al contrario, sigo trabajando en mis proyectos freelance desde casa. 

La primera operación de la reconstrucción fue el 14 de Febrero. Que manera de librarme de calles llenas de mujeres con globos y flores; godinez esperando a sus mujeres fuera de la oficina y demás. Aunque ese día recuerdo haber sido la envidia de las enfermeras al ver llegar a mi novio con un enorme ramo de Lilys entrar a mi habitación. El nervioso al verme conectada a tanto aparato y yo aun drogada por la anestesia. 

Se decidió una cosa muy importante en esta cirugía y esa misma decisión fue la razón por la que mi recuperación al parecer fue mucho más pesada. A parte de ponerme el expansor en el pectoral derecho (donde tengo la masectomia por el cáncer) decidimos hacerme una masectomia profilactica en el seno izquierdo. ¿Por qué? Pues muy simple, no quiero preocuparme porque el cancer regrese eventualmente del otro lado.

Esta es una decisión que muy pocas mujeres hacen, especialmente a mi edad. Recuerdo que en la busqueda de segundas opiniones de cirujanos plásticos, uno de ellos se negaba rotundamente en hacerme la masectomía. Decía que era muy joven y que recapacitara al respecto. Yo no tenía nada que recapacitar, no la quería ahí. No quería despertar cada mañana tocandomela con miedo esperando encontrar algo que no quería encontrar. ¿Cómo vas a amamantar a tus hijos? Pues ya hay muchas formulas para alimentar a los bebés.

La vanidad no cabe en este tipo de situaciones, tampoco esa nostalgia por tener por lo menos un seno normal. A mi lo único que me interesa es estar bien y sentirme tranquila. A parte, que oso tener una boobie bien guapa y que la otra este toda caída y aguada por el paso del años.


Estuve tirada 3 semanas en cama. Sinceramente ha sido la recuperación más pesada física y emocionalmente. Soy muy mala con los finales en todos los sentidos, generalmente me cuesta decirle adios a lo que sea y este no ha sido la excepción. Todos pensarían que decirle adios al cáncer es muy fácil porque es algo que te hizo tanto daño por tanto tiempo, pero a mi me hace sentir rara. Llevo 2 años y medio así, ya estaba acostumbrada a no tener un seno y logré perfeccionar el fino arte de ocultar ese defecto. Ahora mi cuerpo esta en otro proceso de cambio, esta a punto de regresar a la normalidad y es raro pero hermoso. 

Me acostumbre a sufrir, me acostumbre a ser diferente. Ahora voy a ser normal otra vez. El cáncer se fue y a veces esto es lo más difícil de asimilar y creer. Nunca lo sentiré así, siempre habrá algo dentro de mi que me mantendrá con la guardia arriba y que se va a encargar de que nunca olvide por lo que pase y todas las enseñanzas que me dejó esta enfermedad.


Ya llevó 3 infiltraciones en el seno derecho y la izquierda quedó más hermosa que el de una actriz porno. Estoy feliz.







miércoles, 3 de octubre de 2012

Ya me toqué ¿Y luego?

El pasado domingo estaba paseando por Reforma cuando me topé con la nueva campaña del FUCAM para este mes de Octubre que, como todos sabemos, es el mes de concientización del cáncer de mama. 

En lo personal, yo tuve una pésima experiencia con esta fundación (con el director para ser exactos) y por ende no es nada de mi agrado. Pero al final del día se agradece mucho que se lleven acabo este tipo de campañas, más cuando el nivel de educación en materia de salud de este país básicamente esta por los suelos. 

Nunca había seguido de cerca este tipo de campañas hasta hace un par de años que fui diagnosticada con esta enfermedad y este año algo capto mi atención. Desde que yo tengo uso de razón, todas las campañas llevadas acabo por fundaciones o marcas de productos femeninos han usado el mismo discurso: "Por Favor Tócate". Y bueno, después de ver esta frase usada hasta el cansancio me preguntó ¿Y luego?

Pareciera que la gente que quiere promover la prevención del cáncer de mama se han quedado atorados en una idea, en un lugar común, tal vez por tener miedo a romper un tabú o a cruzar alguna línea de algo que les pueda molestar a las mujeres. Porque bueno, hay que aceptar que para muchas mujeres hablar de esto aún les da vergüenza. 

Unos días antes de toparme con esta exposición leí una entrevista a cierta actriz de la cual no recuerdo su nombre y que contaba que para ella "el cáncer fue algo horrible" y que no había hablado de su enfermadad, hasta ahora, por pena y porque era algo muy privado para ella. Créanme que esta no es la primera mujer que leo o escucho que han ocultado algo TAN importante por vergüenza. Entre otras notas también me encontré con una donde la protagonista era Dulce María. Realmente no viene al caso con lo que quiero decir pero sentía que debería de tener mención de honor. Ella estaba colaborando en una campaña que se llama (adivinen) "Tócate" y en el que estaba muy feliz de colaborar ya que (cito textual) 

“Lo hago para que no crean que sólo las mujeres mayores pueden llegar a tener cáncer, sino que podamos prevenir también las mujeres un poco más jóvenes” 

Bueno, no se ustedes pero ella ya no esta tan joven que digamos y tampoco creo que sólo por estar ahí significa que sea una portavoz para la prevención del cáncer de mama.  Estas cosas simplemente no son así porque es Octubre, es hacerlo todo el año.

Mi cuestión y razón de esta entrada es "Si ya me toqué ¿Qué sigue?" y seguramente muchas mujeres se preguntan lo mismo al ver la falta de fondo por parte del mensaje de las campañas de estas instituciones. Porque no sólo es tocarte, no sólo es hacerte una mastografía, que por cierto, no se pueden hacer mujeres que no hayan tenido hijos. Tampoco dicen que la mala alimentación, el fumar, el tomar y el mismo medio ambiente son factores de riesgo para la formación de tumores cancerígenos. Lo único que hacen es encuerar a un montón de actrices (que algún respeto por ser sobrevivientes), les toman fotos tapandose sus senos, les ponen un filtro muy bonito blanco&negro y listo, ya esta la campaña. No hay más que decir, no hay nada más que hacer.


Si ya están usando esa plataforma tan grande como es una exposición en Paseo de la Reforma, donde todos pueden verla ¿Por qué no van más allá? ¿Por qué no lo llenan de información útil?

Porque no se ustedes, pero yo ya se tocarme pero me urge que la gente sepa que sigue después de tocarte y lo más importante, qué pueden hacer para prevenirlo. Qué cambios en nuestro estilo de vida se pueden hacer para no tener que pasar por una situación tan lamentable como es el cáncer en general.


Y después de esta hermosa reflexión, saqué de mi bolsa un sticker de mi campaña de recaudación Boobies4Pris y le deje un hermoso mensaje a toda la gente que vaya a ver esta exposición. Porque yo no soy una actriz que se encuera por convivir, yo soy una sobreviviente que tiene mucho que decir para ayudar a las mujeres de este país que puedan llegar a sufrir de este padecimiento.












 

sábado, 30 de junio de 2012

Las palabras detrás del silencio

La vida me a enseñado a callar, a ser prudente y saber cuando tienes que hablar. Nunca es bueno decir mucho, pero tampoco lo es callarlo todo. Estos últimos meses me he hundido en la reflexión sobre todo lo que me ha sucedido y el por venir.

Tras salir por fin de todo este remolino de sucesos desafortunados y retos de vida difíciles he podido tomar un largo respiro para poder así esperar el veredicto final de esta larga lucha de casi ya año y medio. Es así como he decidido guardarme en mis pensamientos, en los recuerdos y el análisis retrospectivo de todo lo sucedido. 

Tuve que esperar casi mes y medio para poder realizarme el segundo PET, había una larga lista de espera y eso sólo logró alargar esa incertidumbre que vive un veterano del cáncer cada que tiene que agendar las citas para sus check-ups periódicos. Por lo general se siente mucho miedo y preocupación, para mi se reducía en poder hacer mis sueño realidad, el poder convertir mis fervientes deseos de seguir viviendo sana. Claro que tenía miedo y mucho, pero quien no lo tendría cuando sabes que todas las cosas hermosas que ahora tienes te las pueden quitar, cosas que son también las que te motivan a seguir adelante y luchar al pie del cañón.

Toda la semana antes de mi PET, que estaba agendada para el Sábado 9 de Junio, me la pasé muy nerviosa y dispersa. Contaba los días, las horas, los segundos hasta encontrarme una vez más en esa sala de espera en la Facultad de Medicina de la UNAM. Los resultados me los darían 3 días después, el miércoles tenía que llamar en la mañana para confirmar que estuvieran listos y pudiera ir a recogerlos. Fueron 3 días muy largos llenos de ansiedad y resignación. Era mi vida la que se estaba definiendo en esos momentos, era el saber si iba a poder casarme, formar una familia, terminar mi libro, hacer mi fundación o simplemente poder seguir disfrutando los atardeceres de Octubre. 

Llegó el día ese miércoles tan esperado. Llamé a las 7:30 de la mañana, una voz femenina me confirmaba que en efecto se encontraban listos mis resultados y en ese momento sentí que toda esa pena que venía cargando días anteriores se iban con el aire frío de esa mañana. Por fin me sentía tranquila porque fuera lo que fuera esa misma tarde lo sabría. Mis padres se encargaron de ir a recogerlos y por ahí de las 4 de la tarde recibí una llamada de mi madre que casi sin darme tiempo de preguntarle como estaba me dijo lo siguiente:

"Ya recogimos tus resultados y ya abrí el sobre. Salió negativo"

Así fue, sin pausas dramáticas y sin darme tiempo de respirar. Me levanté de mi escritorio, no podía creer lo que había escuchado. Todavía incrédula le pregunté "¿Es en serio? ¿Todo salió bien?" a lo que ella contestó que me veía muy nerviosa y ansiosa; entonces quería que por fin me relajara. En el momento que colgamos fui al baño y me encerré ahí a llorar, llorar de felicidad. Saltar y sonreír con lagrimas en los ojos mientras miraba el techo buscando el cielo, buscando a ese señor que llaman Dios para poder agradecerle la oportunidad de poder hacer todo lo que deseo realidad.


Así se ve una buena noticia cuando se tuvo cáncer. No saben lo hermoso que se siente leer esas palabras y verlas y no creerlas. Leerlas una y otra vez para cerciorarte que de verdad esa horrible enfermedad no esta más dentro de ti.


A veces envidio a la gente que no tiene que preocuparse por ir a médicos, que pueden tomar lo que quieran, que pueden comer lo que sea y que nunca van a tener detrás de sus cabezas una pequeña vocecita que te recuerde que en ti cargas las posibilidades de una recaída. Pero esa sensación me dura sólo unos momentos porque de verdad no cambiaría nada de lo que me a pasado, absolutamente nada. Es muy triste que tenga que pasar algo tan horrible para poder apreciar la vida y poder despertar con una tonta sonrisa todas las mañanas por el simple hecho de poder abrir los ojos un día más, que tus cumpleaños sean fiesta nacional por el simple hecho de representar un año más de haber superado victoriosa esta enfermedad. 

Para todas las personas que están en este momento pasando por un tratamiento para el cáncer o un reciente diagnostico, quiero que sepan que si se puede. Es un camino largo y muy difícil; pero cuando llegan estas hermosas noticias y puedes ver la cara de emoción y felicidad de tus doctores, sabes que todo ha valido la pena. 


Mucha fuerza y muchos pensamiento positivos. Porque los guerreros nunca nos daremos por vencido.

-P-